sábado, 13 de diciembre de 2008

¿ Qué tanto sabemos de vinos?



¿Sabemos beber los chilenos? ¿Conocemos nuestros vinos?
Es lamentable que aún no sepamos disfrutar nuestros vinos, y más aún combinarlos correctamente con la comida ideal.





Los Chilenos y el Maridaje

Al tratar de escoger un vino adecuado para cada comida, siempre surgen dudas de si nuestra elección es la correcta. Es cierto que actualmente hay mucha información sobre las nuevas cepas y viñas, pero una tarea pendiente continúa siendo el maridaje. El maridaje es la combinación de vino y comida, y consiste en “buscar para un plato de comida el vino adecuado o viceversa”.
Pero esta alianza debe ser armónica, “que no se cubran los sabores ni las texturas”
Ambos sabores deben complementarse e integrarse, para producir sensaciones agradables, porque “si el vino y la comida son un placer por separado, juntos debieran ser insuperables. Además, el vino en su esencia está hecho para beberlo con comida”.

Reglas

Siempre escuchamos que tal vino debe mezclarse con tal comida, pero lo principal para saber esta mezcla es el peso del plato, “un plato “pesado” necesitará de un vino con bastante cuerpo”.
A continuación, es necesario fijarse en el ingrediente que predomina, ya sea la salsa, el acompañamiento o el ingrediente principal. Así, “el vino debe elegirse según los sabores y textura del integrante dominante”.
Además, podemos centrar la atención en el color del plato. “Si es un plato donde predominen los colores claros, como tallarines con pollo y crema, lo acompañaría con un vino de colores similares, por ejemplo un Chardonnay Reserva”.
En general, “ambos deben complementarse o por el contrario ser totalmente opuestos, como el queso roquefort con un Sauterness (prestigioso vino dulce francés) o un vino de cosecha tardía, una combinación clásica”.
Las combinaciones posibles son múltiples y pueden ser infinitas, porque los límites en las preparaciones de comida tampoco existen.
Es prefiere no encasillar a las variedades con platos generales, como pastas, carnes de caza, legumbres u otros. Todo depende de la preparación y del vino, ya que “dentro de una misma cepa se pueden encontrar muchísimos vinos que difieren en aromas, sabores, cuerpo, textura, etc.”.


¿Cuánto Sabemos?

El comensal chileno aún no sabe bien qué vino acompaña mejor a cada comida. Sin embargo, existe un alto interés por aprender, descubrir y experimentar.
La gastronomía y el vino han experimentado un gran auge en los últimos diez años, lo que se demuestra en el mayor nivel de los consumidores, cocineros y enólogos.
Por un lado, los enólogos trabajan en la definición de los distintos valles y en probar cepas que se adapten a diferentes suelos y climas, con un “respeto por la variedad y la tierra”. Mientras que por otra parte, constantemente se abren nuevos restaurantes, lo que se suma al interés por “descubrir productos olvidados y respetar los sabores y texturas de cada ingrediente, sin enmascararlos con cremas o salsas demasiado pesadas”.
En Chile, tanto los vinos como la comida se han refinado, y, asimismo, los enólogos están interesados en aprender de cocina y los chef de vino.
Las responsabilidades para enseñar a los chilenos a comer mejor y aprender de maridaje, caen en diferentes actores.
Al momento de crear un plato, los chef deberíamos pensar con qué vino acompañarlo. Los restaurantes deberían capacitar constantemente a sus garzones, para que ellos puedan orientar al cliente. Esta capacitación debe ser práctica y no sólo teórica.
También cabe destacar la importancia de que los restaurantes trabajen con sommeliers que guíen al servicio y a los clientes. “Considero importantísimo que los sommeliers trabajen codo a codo con los cocineros, principalmente en la creación de las cartas de vino”.
Por su parte, las viñas deben facilitar actividades orientadas a la degustación y maridaje para el personal del restaurante y los clientes.
La última responsabilidad cae directamente en el consumidor: confiar en los consejos del sommelier garzón, cuando éste está bien capacitado; atreverse a probar nuevos platos, vinos y combinaciones de ambos.
Lo que necesariamente lleva a la consideración de que los comensales tienen que estar dispuestos a pagar lo justo por un servicio mejor.
Los invito a un ver video sobre la RUTA DEL VINO en el Valle de Colchagua

7 comentarios:

  1. Sandra, creo que es tu pasión máxima, la llevas en la sangre... visita la página
    www.sommelierdechile.cl me encantaría que nos especializaramos aún más en el tema.
    saludos

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  2. ojala se organizaran cursos en Los Angeles para aprender un poco mas sobre las combinaciones de vinos y comidas, como tu dices, si son placeres por separado, juntos deben ser dinamita!!!

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  3. Hola Sandra voy a anotar tu blog y te escribo, me parece muy interesante todo lo que cuentas, estarpias haciendo un cursito para aprender ¿cierto?, un abrazo

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  4. Sandra:

    Otra vez lo consigues... aprovecha la máximo este espacio, será de mucha utilidad para compartir experiencias del buen beber.
    Ahora este blog debe incluir, para efectos del diplomado, un tema de recursos didácticos, puedes relacionarlo con los vino no hay incompatibilidad.
    Felicitaciones una vez más
    Cariños

    Paola

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  5. Que bueno que estuvo, ¿cuándo viene una segunda parte?

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  6. Hola Sandra:
    Me encanta aprender cosas nuevas y tu tema fue muy interesante.

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  7. Querida Sandra... ¡Que ganas de saber un poquito de lo tuyo¡ Me luciria con mis invitados... pero como no tengo mucho conocimiento, con tu clase y las de Carolina, aprendí montones, ademàs en esta pagina leida, me ha quedado muy claro lo de los vinos.
    Por otro lado ¿esa foto es de Mendoza? pues en Bodega Lopez, estaban "esas botellitas"...ji ji ji

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